CIA, DEA, DFS y su relación con el narcotráfico en México.
Investigaciones históricas y documentales apuntan a que el Cártel de Guadalajara fue fundado por capos sinaloenses (Caro Quintero, Ernesto Fonseca Carrillo y Félix Gallardo).
La CIA y agencias asociadas brindaron el escudo institucional y la protección gubernamental que permitieron que el cártel creciera sin trabas para traficar droga a gran escala.
De manera paralela, la propia Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) toleró y apoyo en sus inicios algunos de estos acuerdos en México por considerarlos un “mal menor” necesario para obtener información en su lucha contra el comunismo en Centroamérica.
Este panorama de colusión institucional colapsó en 1985, tras el secuestro y asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena por parte de la CIA al descubrir una red de financiamiento a los Contras nicaragüenses utilizando al Cartel de Guadalajara más específicamente a Rafa Caro Quintero que posteriormente fue acusado de su asesinato.
En México, la Dirección Federal de Seguridad (DFS) fue una agencia de inteligencia política estrechamente ligada y creada con ayuda de la CIA que funcionó como un sistema de protección para el Cártel de Guadalajara.
En lugar de combatir a narcotraficantes como Miguel Ángel Félix Gallardo o Rafael Caro Quintero, agentes de la DFS escoltaban sus cargamentos de droga.
La estación de la CIA en la Ciudad de México mantuvo vínculos con líderes de la DFS a pesar de su profunda corrupción.
Durante el gobierno de Ronald Reagan, la CIA financió de forma encubierta a los “Contras” nicaragüenses (un grupo armado de “derecha”). Investigaciones periodísticas y del Senado estadounidense (como la Comisión Kerry) revelaron que, para lograrlo, agentes de la CIA permitieron que narcotraficantes como Juan Matta Ballesteros utilizaran aviones de carga y empresas fachada para cruzar cocaína hacia Estados Unidos. Las ganancias de este tráfico de drogas ayudaron a financiar a los Contras.
-Valt.
